Endureando por el Berguedá

Un paraíso del enduro

A mediados de Noviembre el equipo The Bike Village nos juntamos para ir a descubrir la comarca del Berguedá (Barcelona) con nuestras bicicletas de enduro. Una de las zonas ciclistas más desconocidas de Cataluña pero que más está sonando últimamente en los sectores del Enduro-Aventura. Para ello contactamos con nuestros amigos Felix Pons y Pär Lindholm de Berga Enduro, una empresa de guiaje en bicicleta especializados en la comarca pre pirenaica del Berguedá.

Integral Rasos de Peguera

El Berguedá es una zona desconocida todavía para muchos endureros, un paraiso del enduro, salvaje y natural, con centenares de eclécticos senderos que te llevan por unos paisajes de alta montaña con vistas de ensueño.

Como no habíamos estado nunca nos dejamos guiar por nuestros amigos de Berga Enduro, quienes por la situación del terreno y la época del año nos recomendaron hacer una de las rutas más míticas, La Integral de Rasos de Peguera. Una ruta de 37km con 825m de desnivel positivo acumulado y 2.100m de desnivel negativo.

La subida hasta la antigua estación de esquí de Rasos de Peguera (1.850m) la hicimos con el servicio de remontes que nos proporcionaron los chicos de Berga Enduro. Por suerte para nosotros, pues subir hasta arriba de Rasos, te puede llevar más de 2h pedaleando por carretera.

Empezamos descargando las bicicletas en la base de la estación de Rasos de Peguera, desde ahí bajamos un pequeño tramo de carretera y empezamos a subir poco a poco por una pista ancha pero totalmente helada.

Una subida corta de apenas un par de kilómetros que nos llevaran a calentar las piernas después del frío matutino que nos hemos encontrado.

Al llegar arriba de todo nos encontramos con unas vistas magníficas de la comarca del Berguedá, con un aire puro y limpio que nos lleva a ver hasta las montañas del Montseny o Montserrat.

Bajar, bajar y bajar

La bajada empieza después de una parada para reagruar en un pequeño lago helado. Empezamos bajando por una divertida y fácil pendiente de hierba y nieve. Apenas 500 metros después ya empezamos el descenso realmente.

La primera parte de la bajada es estrecha y pedregosa, totalmente natural, más bien parecida a un antiguo camino de senderistas reabierto que una pista de bicicletas,  aunque hay que decir que es bastante divertida la verdad. Eso si, hay que ir vigilando el manillar, nuestro amigo Oscar Medina se fue de morros tras solo 2 minutos de bajada al engancharse el manillar con un arbusto.

Aunque hay bastante piedra, las bajadas son aptas para casi cualquier nivel de enduro.

Todos los senderos de la zona nos explican Pär y Felix (guías de Berga Enduro) son antiguos caminos de pastoreo o bien caminos de senderistas, así que aunque no nos encontramos a casi nadie en toda la ruta vamos con cuidado en las zonas estrechas para no importunar a nadie.

La bajada es larga y se divide en muchas partes diferentes con zonas rápidas, zonas lentas y técnicas, algún pequeño repechón empinado. Mientras vamos bajando giramos izquierda y derecha según nos indican los guías, es un verdadero laberinto de caminos, pues no siempre el camino principal es el que vamos a seguir.

Seguro que muchos de vosotros que estáis leyendo este post, estaréis pensando en hacer esta ruta por vuestra cuenta. Os lo desaconsejamos directamente. Si intentáis bajar por vuestra cuenta siguiendo un track, ya os decimos que seguro os vais a perder, en toda la bajada nos encontramos yo creo que más de 40 cruces, algunos de ellos de lo más escondidos, por lo que lo más sensato es contratar el guiaje de Berga Enduro, quienes os llevaran a buen ritmo y sin perderos por los senderos del Berguedá.

Los senderos de bajada se alternan con algunas subidas cortas pero muy explosivas y empinadas a prueba de las piernas de nuestro tracto del Maresme Jonny,

La torre del campanario

A mitad de camino después de una divertida y larga bajada nos encontramos con una subida de asfalto que nos llevará hasta lo más alto de la siguiente montaña donde encontraremos un campanario abandonado con  su campana incluida.

La subida es corta, pero brutal e inhumana, con rampas de hasta el 27%. Nosotros conseguimos subir hasta la torre de la campana pedaleando sin bajarnos de la bici, os animamos a intentarlo… si os atreveis.

La bajada desde el campanario es natural y salvaje con mucha roca y zona estrecha, aunque con no demasiada inclinación. La verdad es que se hacen muy divertidas con nuestras bicicletas de enduro.

Desde este punto empezamos de nuevo a bajar con alguna pequeña subida en medio que nos llevará hasta prácticamente el final de la ruta.

Final de la ruta

La última bajada acaba en el pueblo de Avià, seguro que los que habéis competido en descenso os acordareis del mítico circuito de DH. De hecho el último km pasamos por el final del circuito de Copa Catalana, que aun mantiene algunos de los míticos saltos.

Aunque el final de la bajada es en Avià, continuamos desde allí en un continuo sube y baja de 10kms hasta el pueblo de Gironella, donde habíamos aparcado los coches al venir.

Después de 6 horas de ruta y unas cuantas paradas por el camino nos encontramos ya en el parking de vuelta a las 4 de la tarde con un hambre de mil demonios. Y es que 37km de bajar le deja a uno con hambre y cansado.

Ya para acabar, os recomendamos una paradita para comer en el restaurante local del parking, por fuera no os dirá gran cosa, pero vaya grata sorpresa nos llevamos al recibir los platos. Nos sorprendió por su variedad, calidad y cantidad de la comida, y además barato.

Un gran final de día para una ruta genial. 100% recomendable para todos los niveles.

Esperamos que os haya gustado el vídeo, os animamos a disfrutar de la experiencia. Si queréis ver más información sobre las rutas de enduro del Berguedá, podeis contactar directamente con los chicos de Berga Enduro.

www.bergaenduro.com

Instagram: @BERGAENDURO